En las primeras etapas
La adopción de unos buenos hábitos alimentarios es la garantía de éxito de la cirugía de la obesidad. La cirugía bariátrica es una ayuda inestimable para aquellas personas que no han conseguido perder peso siguiendo dietas convencionales, sin embargo, es un error pensar que tras la operación se puede comer lo que se quiera.
- En las primeras etapas tras la operación, el seguimiento nutricional es especialmente importante, porque la restricción que provoca la técnica quirúrgica a la hora de alimentarse, hace complicado alcanzar los requerimientos nutricionales adecuados y favorece la aparición de intolerancias alimentarias y vómitos. Con ayuda del nutricionista conseguirá evitar complicaciones y estar bien nutrido en todo el postoperatorio, lo cual es fundamental para conseguir la correcta cicatrización de las suturas y permitir una pérdida de peso segura y saludable.
Cualquiera que sea la técnica elegida, lo que caracteriza a la cirugía de la obesidad es que consigue disminuir mucho la cantidad de alimento que se puede ingerir. En los primeros días tras la operación o, en el caso de las bandas gástricas después de los ajustes, el nuevo tracto digestivo sólo admite volúmenes pequeños de alimentos con textura líquida. En estas condiciones, es muy complicado conseguir mediante la alimentación todos los nutrientes necesarios para mantener un buen estado de salud. Es especialmente difícil alcanzar los requerimientos nutricionales de proteínas que están aumentados como consecuencia de la cirugía. Por eso, es de vital importancia el seguimiento nutricional por parte de un experto que le indique
los alimentos, el modo de prepararlos y la distribución más adecuados, así como los suplementos que tiene que tomar para evitar deficiencias.
Progresivamente, se pueden ingerir texturas más sólidas y volúmenes mayores. El nutricionista le ayudará a incorporar pautadamente distintos tipos de alimentos hasta que vuelva a comer de todo. Seguir las pautas indicadas evita la aparición de incómodos efectos secundarios como náuseas y vómitos y al mismo tiempo, se empieza a “aprender a comer” de forma saludable.
Durante estas primeras fases, se consiguen pérdidas de peso muy rápidas.

